Llevarse a casa una parte de los sabores de Palermo. Esa es la idea que Alfonso Santiago materializa en la década de los noventa, cuando decide poner en marcha el laboratorio de Palermo Gourmet. Se trata de una línea de productos en conserva donde Santiago despliega su faceta investigadora y creativa.
El
primer producto que envasa es el Mousse de Pato al Oporto, motivado por los grandes éxitos que cosecha en la carta del restaurante. Hoy Palermo Gourmet dispone de dieciséis productos a la venta, demandados en el mercado nacional e internacional. Para Alfonso Santiago la línea de conservas es un complemento al quehacer diario del restaurante. Eso sí, sin perder de vista la filosofía de calidad que defiende Palermo.