| Capital:
Ribadesella (3504 habitantes) Concejo (6481 habitantes)
Otros Núcleos:
Berbes, Collera, Cuerres, Junco, Leces, Linares, Nocedo, Santianes,
Ucio.
Descripción:
Ribadesella
toma su nombre de la desembocadura del río Sella, uno de los más
importantes de Asturias, afamado por sus salmones y por el Descenso
Internacional prueba de piragüismo que cada mes de agosto atrae
la atención de miles de amantes del deporte y de la fiesta. Uno
de los aspectos que mas sorprenderá al visitante es el fuerte contraste
y variedad de su paisaje y de sus atractivos, tanto naturales como
culturales: cumbres de casi 1000 metros de altura situados sobre
la misma línea de costa, un territorio bañado y condicionado por
el río Sella, un rico pasado histórico y un moderno diseño del futuro
turístico.
El punto más interesante, es la playa de Guadamía. Los bufones
son una especie de géiseres, es decir surtidores verticales de agua
a presión, sólo visibles en este sector de la costa oriental asturiana,
que sorprenderán y sobrecogerán a quien los contempla por primera
vez. La entrada en Ribadesella se hace por el barrio de El Portiello,
primitivo asentamiento urbano, que alberga las masas de los pescadores,
muy humildes en su construcción, pero algunas de varios siglos de
antigüedad.
Pero para el viajero sin prisa se propone un recorrido por la
villa, que siempre proporcionará al visitante la agradable sensación
de descubrir rincones de especial encanto, como el paraje de la
Calle Oscura. Para la pequeña historia local quedan familias y personajes
que blasonan muchas de las fachadas de la villa: Palacio de los
Prieto-Cutre, Casa de los Ardines, Palacio de los Prieto-Collado,
Casona del Escudo, etc... Todas ellas dan una categoría urbana a
la población, tanto por su calidad como por su estado de conservación,
que les han merecido la distinción de Conjunto Histórico Artístico.
Un rincón que no pasará desapercibido es la Plaza de Villar y Valle,
conocida popularmente como Plaza de La Atalaya, dónde se encuentra
la romántica torre neo-medieval de La Atalaya cubierta de una frondosa
enredadera que, en otoño, luce un llamativo colorido de rojos ocres.
Un magnífico palacete de estilo historicista de los años 20 cierra
el conjunto, el chalet de Doña Asunción del Valle. Esta mansión
fue construida por un matrimonio de riosellanos que hicieron fortuna
en "Las Américas" y que a su vuelta se convirtieron en benefactores
de su villa natal (residencias de ancianos, escuelas...)
Desde la plazuela se accede a la Playa de La Atalaya, cala natural
de cantos rodados flanqueada por dos altas lomas que la ocultan
de la visión urbana. Tradicionalmente ha sido la playa de la villa
frente a la de Santa María, frecuentada por más bañistas foráneos.
Por su orientación y localización está muy protegida de las corrientes
de aire, siendo habitual su utilización como solarium desde la temprana
primavera y muy apreciada por los amantes del buceo por su rico
fondo marino de acantilados.
Otra posibilidad será dirigirse por el paseo hasta la Ermita
de la Guía. Esta pequeña capilla de la patrona de los marineros
es lo que queda de una iglesia mayor que databa del siglo XVI y
que se arruinó por un desplome del acantilado. Por este motivo la
ermita está literalmente suspendida en el aire. Los montes de Santianes
con el Mofrechu, bien merece una tranquila excursión (subida por
Igene, en Cangas de Onís); a la derecha (Oeste) la Sierra del Sueve,
reserva de los últimos caballos Asturcones en libertad, por la espalda
(Norte) el Mar Cantábrico y la línea de costa visible desde Llanes
a Lastres (Colunga).
Pero una de las visiones que más cautivará al espectador será la
del tramo final del río Sella, especialmente si está alta
la marea y se ve en toda su plenitud la ría en la que se juntan
las aguas dulces del río y las saladas del mar, formando en su bocana
un arenal de casi un kilómetro de extensión la Playa de Santa María,
que conserva la mejor colección de villas o palacetes de toda la
costa española. La margen derecha de la ría está ocupada por el
puerto, que mantiene una pequeña flota pesquera de bajura, lejos
ya de los grandes movimientos pesqueros y comerciales de tiempos
no muy lejanos, y próximo ya a albergar en su seno embarcaciones
de recreo con unas nuevas instalaciones de puerto deportivo.
Fiestas:
Collera: Nuestra
Señora de la Esperanza (8 de septiembre) Cuerres: San Lorenzo y
Feria del Queso (10 de agosto) Ribadesella: Carnaval (20 de febrero),
San Juan (24 de junio), Santiago (25 de julio), San Miguel (22 de
septiembre) Santa Marina (25 de agosto): Fiesta de carácter marinero
en la que su acto central es la procesión de su patrona; los barcos
de la flota pesquera riosellana, repletos de fieles y turistas,
acompañan con gran despliegue de ornamentación a la imagen de la
Virgen en un vistoso recorrido por la bahía.
Descenso Internacional del Sella (primer domingo de agosto):
Es la fiesta más multitudinaria del calendario riosellano, declarado
de Interés Turístico Internacional. Paralelamente al evento deportivo
del descenso de las piraguas por el río Sella se desarrolla una
animadisima fiesta con un singular desfile folclórico, previo a
la salida de los remeros de Arriondas, a últimas horas de la madrugada
y en honor de los campeones, que por la tarde, en la comida campestre
de los Campos de Oba, han recibido los trofeos y el agasajo del
numeroso público asistente. Todo comenzó en 1929 con una excursión
en piragua de Dionisio de la Huerta y un amigo por el río Piloña,
afluente del Sella. Hoy continúa la tradición y la fiesta mantiene
vivos el ambiente y la expectación año tras año.
Tereñes: Fiesta del Pez: Se trata de una festividad gastronómica
en la cual durante la mañana se pesca y por la tarde, tras los preparativos
previos, se degusta el pescado recién pescado, acompañado de vino
o sidra.
Gastronomía:
Xárago, lubina,
pixín, lenguado, cabracho, besugo, y un largo etc..., son algunos
de los pescados que a la plancha o en diversas salsas se pueden
encontrar y degustar, acompañados de mariscos como el centollo del
Cantábrico o de productos de la cocina tradicional como el pantrucu
(típica morcilla local que se sirve en rodajas y frita). No puede
faltar una buena botella de sidra o algún queso de la comarca.
Arte:
Retomando el
Camino de Santiago, se puede visitar la Iglesia de Santa
María de Junco o la de San Salvador de Moru. Todo este territorio
está salpicado de antiguas torres defensivas, hoy convertidas en
viviendas y en diferente estado de conservación, ligadas en su mayoría,
a la familia Ruiz de Junco. Algunos ejemplares destacables son el
Junco y el de San Esteban de Leces, ubicado junto a la iglesia (de
tradición románica) y el Hospital de Peregrinos. Más recientes,
pero más fáciles de apreciar, son las Casonas-Palacio que se pueden
encontrar en varios pueblos como Junto, Abeo, Torre o Linares. Destaca
el Palacio de La Piconera, situado en Sardalla.
Los inquietos por el conocimiento y el Arte podrán visitar la Cueva
de Tito Bustillo, quie alberga uno de los mejores conjuntos
de pinturas prehistóricas de España. Fueron descubiertos en 1968
por un grupo de espeleólogos, uno de los cuáles murió en accidente
de montaña poco después, bautizándose la cueva con su nombre. A
lo largo de casi un kilómetro de longitud de galerías repletas de
formaciones estalactíticas y estalagmíticas, la cueva presenta múltiples
conjuntos decorativos. Puesto que las pinturas rupestres son uno
de los elementos del patrimonio cultural más frágiles y delicados
de cuantos se han conservado, los responsables de Cultura del Principado
se han visto obligados a establecer un estricto sistema de visitas.
La cueva permanece cerrada 6 meses (de octubre a abril), permitiéndose
la visita a un máximo de 275 visitas diarias durante los meses de
apertura.
No obstante, el visitante que lo desee tiene a su disposición una
nueva cueva natural situada sobre Tito Bustillo, La Cuevona,
donde se ofrece un espectáculo audiovisual sobre el origen y el
significado del arte rupestre. Otra cueva natural fácilmente visitable,
y que despierta gran interés y curiosidad, es la Cueva de Cuevas
del Agua. Se trata de una gran cavidad natural que tiene la particularidad
de servir como única vía de comunicación con el exterior a este
pequeño pueblo situado entre el río y la montaña. Como si de un
túnel se tratara la carretera se introduce dentro de la montaña,
acompañada en su recorrido por un pequeño arroyo, dejando al conductor
atónito frente a la espectacularidad de las formaciones que va contemplando
a través del cristal de su vehículo.
Actividades
al Aire Libre:
Para los más
inquietos Ribadeseella brinda la oportunidad de practicar una buena
gama de deportes de aventura, en todas sus escalas de riesgo
y dificultad: descensos en canoa por el río Sella, espeleología
en sus abundantes cuevas naturales, barranquismo, rafting, puenting,
surf, buceo, etc... En Ribadesella confluyen o parten algunas de
las rutas de senderismo que jalonan el municipio y que servirán
para acercar los pequeños detalles del paisaje a los más curiosos
e interesados: la ribera del río Sella, los molinos hidraúlicos
de Tresmonte, las vistas panorámicas, etc...
La parte occidental del municipio tiene una abundante oferta
de turismo rural diseminada por el territorio e integrada armoniosamente
en el paisaje y el entorno rural: pequeñas casas de alquiler completo
o bien de convivencia en una explotación agraria, y pequeños hoteles
familiares, que harán sentirse al viajero como en su propia casa.
También se ubica en este sector, próximo ya al límite con el vecino
municipio de Caravia, el Campo de Golf "Rasa de Berbes" y la playa
de Ribadesella, la playa de Vega.
Los interesados en los minerales y la geología encontrarán
en Vega un auténtico paraíso pues, debido a la existencia de una
antigua mina a cielo abierto, se encuentran con facilidad cuarcitas,
fluoritas, piritas y otros. Ribadesella es uno de los enclaves de
la costa asturiana donde se encuentran con más facilidad las huellas
de estos grandes animales extinguidos hace 65 millones de años.
Existe una Ruta de los Dinosaurios de la Costa asturiana,
que permite visitar distintos lugares de interés en Villaviciosa,
Colunga y Ribadesella. El resto de yacimientos se localizan en los
acantilados de Tereñes (el yacimiento más rico en tipología de huellas)
y la playa de Santa Marina, concretamente en el lugar conocido como
Pun'a'l Pozu.
Información
Turística:
Ayuntamiento
- 985 86 02 55 |