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Situación geográfica:
Cudillero presenta al visitante un espectacular paisaje, junto a su capital
de profunda tradición marinera. El municipio presenta una atractiva
costa con cerca de 20 playas de una especial belleza que disponen de buenos
accesos, además de rincones abruptos, a los que es más difícil
de llegar y que resultan más apropiados para la práctica
del deporte de la pesca.

Oviedo 56 Km.
Capital:
Cudillero (2106 habitantes) Concejo (6557 habitantes)
Otros núcleos:
San Martín de Luiña, Soto de Luiña, Novellana, Ballota,
Oviñana, San Juan, Santa Marina, Faedo.
Descripción geográfica:
Las raíces marineras, el tipismo de sus pueblos, la gastronomía
y un espectacular paisaje impulsan la imagen de Cudillero y atraen a los
visitantes en busca de un lugar diferente.
Fiestas, ferias y certámenes:
Lo que convulsiona la vida de Cudillero son sus Fiestas Patronales de
San Pedro (29 de junio). En especial L'Amuravela, pregón de tono
sarcástico que recita un hijo querido de la villa, desde un barco
sobordado en la Ribera. Original de 1569, en él se cuentan los
hechos ocurridos a lo largo del año. Santa Ana de Montarés
(26 de julio), es una tradicional y concurrida romería en la que
el fervor popular, el folclore y la la alegría se dan cita.
Gastronomía:
De los balcones y ventanas de las casas cuelga el curadillo, un pez de
la familia de los escualos, que se deja secar durante unos cinco meses.
Hoy día es un plato gastronómico típicamente pixueto.
Por la tarde, el puerto de la capital del concejo se convierte en un ameno
y distendido paseo, a la vez que van entrando en puerto las lanchas con
los frutos del mar: merluza, besugo, pixín (rape), xarda (caballa),
etc...
Arte:
Por el concejo transcurre el Camino de Santiago, antiguo Camino Real de
la Costa. En Soto de Luiña se encuentra un Hospital de Peregrinos,
hoy Casa de Cultura, que alberga dentro de él un interesante Museo
Eclesiástico sobre el arte religioso del concejo. Junto con la
Iglesia Parroquial fue declarado Bien de Interés Cultural.
A dos kilómetros de Cudillero, en el Pito, se encuentra el Conjunto
Palaciego Selgas. La Quinta está enmarcada en jardines de estilo
versallesco. El Palacio, de corte neoclásico, atesora una impresionante
colección de porcelanas, relojes y cuadros, algunos de ellos pertenecientes
a Goya, Tiziano o el Greco. El Pabellón de los tapices contiene
tapices Gobelinos del siglo XVI. Y en la cripta de la Iglesia, se encuentra
el altar más antiguo de España del siglo VIII.
En el concejo de Cudillero se dan cita tres culturas diferentes: pixuetos,
marnuetos y vaqueiros. Los primeros, a los que ya hicimos mención,
son los habitantes de la villa capital. Los marineros son agricultores
de los valles y de la rasa costera: la marina. Y por último los
Vaqueiros de Alzada. Éstos viven en las brañas, que en Cudillero
son un total de catorce, pertenecientes a la zona alta y montañosa
del concejo. Afirmaba Jovellanos sobre los Vaqueiros: "llámanse
vaqueros porque se dedican a la cría de ganado vacuno, y de alzada
porque su morada no es fija, sino que alzan sus vuelos con ganado y enseres..."
Este colectivo, trashumante, socioeconómicamente diferente al resto
de los pobladores de Asturias y moralmente marginado, vivió en
las montañas centro-occidentales de Asturias durante los siglos
XVI hasta principios del XX. Aunque todos los autores discrepen sobre
su origen, hay quien los considera descendientes de la tribu celta de
los paésicos o pésicos, que habitaron en las montañas
de esta zona de Asturias.
En la Iglesia Parroquial de San Martín de Luiña, nos encontramos
con unas inscripciones que dan prueba de la marginación que sufrió
este colectivo: "No pasen de aquí a oír misa los vaqueiros".
Actividades al aire libre:
Sin duda, el municipio de Cudillero goza de nombre propio entre los destinos
preferidos por el visitante gracias a las numerosas posibilidades que
ofrece un marco único.
El concejo, con sus 33 kilómetros de costa, ofrece una variedad
de playas de arena fina, como la Concha de Artedo o San Pedro de Bocamar,
y una multitud de tranquilas y espectaculares calas como son las de Oleiros,
Peña Doria, Albuerne o el Silencio, esta última considerada
como la más bella de Asturias.
Desde el Cabo Vidio se puede disfrutar de las panorámicas y acantilados
más impresionantes de toda la costa asturiana, así como
observar buena parte de las especies marinas que habitan en la zona, como
el cormorán moñudo o la gaviota parda. Finalmente, nos relajaremos
después de tan agotador viaje viendo un atardecer en el que el
verde de las montañas, y el azul del mar se funden con el resplandor
del sol como telón de fondo, en el escenario de este concejo asturiano
que tanto tiene que ofrecer al visitante que se acerque a él para
dejarse enamorar.
Información Turística:
Ayuntamiento: 985 59 07 02
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