| Capital:
Avilés (80308 habitantes), Concejo (88570 habitantes)
Otros Núcleos:
Miranda, Valliniello, Villalegre.
Descripción:
Durante mucho
tiempo Avilés ha sido la gran olvidada del turismo asturiano. La
razón hay que encontrarla en la instalación, en la mitad del siglo
actual, de un gran complejo siderúrgico que oscureció la gran riqueza
del patrimonio histórico de la ciudad. Actualmente la factoría ha
cerrado gran parte de sus instalaciones, lo que ha devuelto a la
ciudad un aire limpio. Paralelamente a este proceso, el Ayuntamiento
avilesino puso en marcha en 1996 un Servicio de Promoción Turística.
Y actualmente se está culminando el proceso de política turística
conjunta con los vecinos municipios de Castrillón, Corvera e Illas.
Y es que, en Avilés, el turismo experimenta un crecimiento
constante. La demanda de plazas hoteleras aumenta, prueba de ello
es la entrada en servicio en 1999 de dos nuevos hoteles de tres
estrellas y, en diciembre de 2000, se ha inagurado otro más, de
cuatro estrellas (con 75 habitaciones). A finales del 2002 entrará
en funcionamiento otro de cinco estrellas (con 85 habitaciones)
que estará ubicado en el histórico palacio de Ferrera, situado en
la plaza de España, en pleno centro del casco histórico de la villa
avilesina. Durante los pasados meses de julio, agosto y septiembre,
Promoción Turística del Ayuntamiento de Avilés puso en marcha un
programa de visitas guiadas gratuitas por la ciudad. Durante el
pasado verano el número de participantes en estas visitas se quintuplicó
respecto al de hace dos años. Estratégicamente, Avilés es un lugar
ideal para las vacaciones, dado el ambiente que proporciona la antigüedad
de sus monumentos, su gastronomía y sus numerosas actividades lúdicas.
Y también por su proximidad ( por autopista libre de peaje) a Oviedo
y Gijón, así como a importantes playas como la gigantesca de Salinas.
Actualmente en toda la zona costera próxima a Avilés han
entrado en servicio unas magníficas sendas que permiten al viajero
admirar los espectaculares acantilados del mar Cantábrico.
Ferias, fiestas
y certámenes:
A lo largo
de todo el año tienen lugar numerosas actividades festivas, entre
las que destacan: En febrero el Carnaval (o Antroxu), declarado
de Interés Turístico Regional y que está considerado como el mejor
Carnaval del norte de España. Tiene dos días destacados, el martes,
con un espléndido desfile, y el sábado anterior, con la celebración
del más original acto lúdico: Descenso Internacional Fluvial de
Galiana La Semana Santa es la más importante, procesionalmente,
de Asturias. El Bollo, fiesta declarada de Interés Turístico Nacional,
tiene lugar el domingo de Pascua y destaca su vistoso desfile de
carrozas y, sobre todo, el lunes, con la multitudinaria comida en
la calle en la que participan más de doce mil personas. San Agustín,
fiesta veraniega de la ciudad, se celebra masivamente y de hecho
la convierte en la capital festiva de Asturias en la segunda quincena
de agosto. Conviene no perderse las populares danzas primas, muy
tradicionales y participativas, que se celebran los días de San
Juan, San Pedro, la Virgen del Carmen, Santa Ana y San Agustín.
Durante todo el verano se mantienen continuadas actividades festivas
en la calle.
Gastronomía:
Está perfectamente surtida de restaurantes, donde destacan los excelentes
guisos con todo tipo de pescados y mariscos (el puerto pesquero
de la ciudad es el primero de Asturias y uno de los más importantes
de España en volumen de capturas). La merluza a la avilesina es
la más significativa contribución local a la excelente gastronomía
marinera regional. Pero no podemos olvidar que aquí también se pueden
degustar platos de la cocina regional: el pote asturiano y, sobre
todo, la fabada. Singularidades reposteras de Avilés son
el bollo de Pascua y las marañuelas locales.
Arte:
La ciudad posee
el segundo casco histórico más importante de Asturias
después del de Oviedo. Parte del mismo está declarado por el Estado
español Conjunto Histórico Artístico. Es recoleto y paseable, trufado
de monumentos civiles y religiosos pertenecientes a casi todas las
épocas arquitectónicas. La gran cantidad de soportales, una originalidad
arquitectónica de Avilés, hacen que la visita esté a salvo
de cualquier contingencia metereológica. Son destacables las calles
de Rivero y Galiana (s. XVII)
que destilan un sabor de época poco común. Partiendo de la plaza
de España, articulada en el s. XVII en torno a tres palacios de
estilo barroco (Ayuntamiento, Marqués de Ferrera y Llano Ponte),
se puede adentrar uno en el medievo paseando por la calle de La
Ferrería, que guarda monumentos góticos como la casa
de Valdecarzana cuya fachada principal no ha sufrido modificación
desde el s. XIV y que es el más destacado monumento asturiano para
comprender la arquitectura civil de la época (actualmente es la
sede del archivo histórico municipal, el segundo más importante
del Principado). Un poco más adelante nos encontramos con la plaza
de Carlos Lobo, lugar de transación -ya que el antiguo puerto estaba
a cincuenta metros de la misma- comercial de buques procedentes
tanto de España como países europeos, la preferencia de los marinos,
a lo largo de la historia, por el puerto local estuvo motivada por
la seguridad que, al estar situado al fondo de la ría, facilitaba
a los navíos. Este hecho, y la pujanza comercial de Avilés,
lo convirtió durante siglos en el principal puerto del Cantábrico.
Al lado de esta plaza se encuentran dos importantes monumentos:
la iglesia de los Franciscanos, estilo románico,
levantada en el s. XII y a la que posteriormente se añadieron dos
capillas laterales: una gótica, la de Pedro Solís o de Los Angeles,
y otra barroca. Al costado izquierdo de la iglesia, la capilla
funeraria de Los Alas una de las más antiguas y la mejor
conservada del Principado. En el parque del Muelle (s.
XIX) hay doce estatuas, entre las que destaca el conjunto escultórico
dedicado al marino avilesino Pedro Menéndez de Avilés, Adelantado
de La Florida y fundador de la ciudad más antigua de los Estados
Unidos de América: San Agustín de La Florida. El barroco aportó
cuatro importantes palacios, en el que destaca el del Marqués de
Camposagrado, considerado por importantes eruditos como el mejor
ejemplo del barroco asturiano. Indispensable es visitar Sabugo,
el antaño medieval barrio marinero de la ciudad. En Sabugo
destaca su iglesia, una pequeña joya arquitectónica que conjuga
el románico con el gótico. Cerca de aquí está la plaza del
Mercado, construida a finales del s. XIX, una de las plazas
más originales de España. Si la visita es un lunes se puede asistir
al mercado popular más importante de Asturias.
Información
Turística:
Oficina de Turismo
del Principado: Tel. 985 54 43 25 Fax. 985 54 63 15
Promoción Turística del Ayuntamiento de Avilés |